Profeco detecta incumplimientos en tres productos yogur

Profeco detecta incumplimientos en tres productos yogur

Un alimento lácteo y versátil que puede consumirse solo o acompañado de fruta, cereales o algunas semillas principalmente en el desayuno es el yogur.

Este producto ligeramente ácido resulta más fácil de digerir que la leche, pues tras un proceso de fermentación, la cantidad de lactosa disminuye y las proteínas se transforman en compuestos más simples, como en aminoácidos.

Bajo el objetivo de promover una cultura de consumo responsable a partir de información científica, objetiva y con sustento normativo, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) publicó en su Revista del Consumidor un análisis realizado a 18 productos denominados yogur en su presentación sólida o batida.

De acuerdo con la NOM-181-SCFI/SAGARPA-2018, Yogurt-Denominación, especificaciones fisicoquímicas y microbiológicas, información comercial y métodos de prueba, un yogur se obtiene de la acción de las bacterias lácticas Streptococcus thermophilus y Lactobacillus delbrueckii subespecie bulgaricus, por lo que su resultado contiene un mínimo de 10 millones de estos microorganismos vivos por gramo.

Asimismo, la grasa utilizada en su elaboración debe ser butírica, es decir, la propia de la leche de vaca y la proteína no puede ser inferior a 3.1% y 2.1% si se adicionan productos no lácteos. Los productos sujetos de prueba se clasificaron en dos yogures naturales, cuatro yogures naturales endulzados, un yogur natural endulzado deslactosado, dos yogures sabor fresa, siete yogures con fresa, un yogur con fresa deslactosado y un yogur sabor natural. Este último ostenta una denominación que no existe, incumplimiento al que la Procuraduría da seguimiento.

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