El hielo es uno de los materiales más abundantes en las regiones polares, pero también presenta una limitación importante: su fragilidad.
Cuando recibe una presión elevada, las grietas pueden extenderse rápidamente y provocar su fractura. Sin embargo, un equipo de científicos logró desarrollar una versión reforzada capaz de soportar hasta diez veces más presión que el hielo convencional.
El nuevo material, denominado BioPykrete, fue creado por investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén, en Israel, y combina hielo con nanocristales de celulosa y una proteína especialmente diseñada para mejorar su resistencia.
Según el estudio publicado en la revista científica Colloids and Surfaces B: Biointerfaces, el compuesto también puede absorber hasta 70 veces más energía antes de romperse. Estas características lo convierten en una alternativa prometedora para desarrollar estructuras en ambientes de frío extremo.
¿Cómo funciona el nuevo superhielo desarrollado por científicos?
A diferencia del hielo tradicional, cuya estructura puede fracturarse repentinamente, el BioPykrete incorpora componentes microscópicos que dificultan la propagación de grietas.
Su ingrediente principal, además del agua congelada, son los nanocristales de celulosa, pequeñas estructuras derivadas de uno de los materiales más abundantes del mundo vegetal. Los científicos también desarrollaron una proteína híbrida denominada CBM3a-AFPIII, que combina una región capaz de adherirse al hielo con otra que se une a la celulosa.
Esta proteína funciona como un adhesivo molecular que conecta ambos materiales y favorece la formación de una red interna de refuerzo.
El resultado es una estructura tridimensional que distribuye mejor las fuerzas y dificulta que las pequeñas fracturas se conviertan en grietas mayores.
Fuente: es.gizmodo.com


