Lorena Junco Margain destaca por impulsar el arte mexicano

Lorena Junco Margain, artista, coleccionista de arte y filántropa nacida y criada en México (Monterrey y Ciudad de México), ha estado enfocada gran parte de su vida en impulsar el arte en México desde distintas trincheras, algunas de ellas apoyando a artistas emergentes, fomentando y resaltando la escena artística en nuestro país, y difundiendo y promoviendo la conciencia del arte mexicano a nivel internacional; tal es el caso de la exitosa exposición de arte contemporáneo Shaped in Mexico, llevada a cabo en 2015 en Londres y en la que Lorena participó activamente.

Lorena Junco Margain estudió Artes Visuales en la Universidad de Monterrey y posteriormente cofundó la galería Distrito 14 como una plataforma para amplificar a los artistas mexicanos emergentes, a través de una colección que reúne cientos de piezas de artistas de todo el mundo (desde Damien Hirst, Gabriel Orozco o Richard Prince hasta jóvenes promesas mexicanas) que muestran su interés por aspectos sociales y ambientales. Poco después, fue cofundadora y curadora de la Colección Margain-Junco con su esposo Eduardo Margain, siguiendo su pasión por el arte y su amor por México a través de acciones de filantropía y conciencia social en beneficio de artistas mexicanos que están iniciando su carrera en el mundo del arte y la cultura en México.

Al apoyar el arte en México busco poner mi granito de arena para que artistas mexicanos alcancen su sueño de dar a conocer su obra y su talento en un mundo cada vez más competido dentro de la escena artística”, destaca Lorena Junco.

A lo largo de su vida, Lorena ha experimentado momentos clave en los que se ha incrementado esa pasión por el arte y por apoyar a quienes persiguen sus sueños en ese escenario que desde siempre ha ocupado su atención. Uno de esos momentos tuvo su lugar durante una enfermedad que padeció hace unos años, la cual fue resultado de haber encontrado un tumor en la glándula suprarrenal que posteriormente trajo un error médico que complicó su salud y su estado emocional. Esto la llevó a emprender un viaje hacia la transformación interior en el que Lorena descubre que su gusto por el arte encuentra cierta empatía con momentos cruciales como la sintomatología de dicho padecimiento, en un inicio desconocido.

Esta conexión con el arte se estrechó aún más durante el tiempo que duró mi padecimiento, y hasta la fecha es un remanso para el alma. Durante mi experiencia de salud, abracé con más fuerza esta pasión que se convirtió en una terapia para mantenerme tranquila”, señala Junco Margain.

Después de haber tenido esta desafortunada experiencia de salud, Lorena Junco Margain ha afianzado su deseo por trazar un camino de crecimiento personalque siga teniendo un impacto positivo también a nivel colectivo. Por ello, continúa trabajando en proyectos de filantropía que contribuyan a impulsar esa transformación personal también en artistas que han vivido experiencias que los han marcado. “Las vivencias, por negativas y complejas que sean, son una gran oportunidad para reinventarnos y crecer; en el mundo del arte ello funciona como un motor que rinde frutos al transformarlo en pasión y determinación”, concluye Lorena Junco.

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