La transición del fenómeno de La Niña hacia condiciones ENSO-neutral entre febrero y abril de 2026 podría incrementar la probabilidad de episodios de calor extremo durante el verano del hemisferio norte, en un contexto de mayor variabilidad climática y menor influencia de los patrones fríos del Pacífico, de acuerdo con el más reciente diagnóstico de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA).
Desde una perspectiva energética, un verano bajo condiciones ENSO-neutral con tendencia al calentamiento suele traducirse en picos de demanda eléctrica por refrigeración, mayor uso de generación térmica y presión sobre la infraestructura energética.
Asimismo, las olas de calor pueden afectar la operación de plantas, redes de transmisión y logística de combustibles, especialmente en mercados con alta exposición a temperaturas extremas.
El reporte indica que La Niña se mantuvo activa en enero de 2026, con temperaturas superficiales del mar por debajo del promedio en el Pacífico ecuatorial y un índice Niño-3.4 de -0.9°C. Sin embargo, el aumento significativo de las temperaturas subsuperficiales en el océano sugiere un debilitamiento del fenómeno frío y una transición progresiva hacia la fase neutral del ciclo ENSO.


