Ana Luisa Peluffo y el misterioso crimen que ocurrió en su casa

Ana Luisa Peluffo y el misterioso crimen que ocurrió en su casa

La muerte reciente de Ana Luisa Peluffo, a los 96 años en Tepatitlán de Morelos, Jalisco, reavivó uno de los episodios más oscuros de su vida: la misteriosa muerte de Rafael Romero Sánchez en 1965, registrada en la prensa mexicana como un caso sin resolver que condicionó la percepción pública sobre la actriz.

Este escándalo, permeado de dudas y versiones contrapuestas, marcó tanto su trayectoria profesional como su legado en la cultura audiovisual nacional.

La muerte de Rafael Romero Sánchez en la casa de Ana Luisa Peluffo desató un escándalo sin resolver

El domingo 27 de junio de 1965, el periodista y exnovillero Rafael Romero Sánchez, de solo 29 años, murió durante una reunión en la residencia de Ana Luisa Peluffo en Cuernavaca, Morelos. El caso se tornó en escándalo por la serie de contradicciones entre las versiones de los testigos y lo expuesto por los forenses.

Algunos afirmaron que Romero Sánchez se ahogó en la alberca, pero la autopsia reveló una fractura de cráneo, estallamiento de hígado y golpes incompatibles con un accidente acuático.

El periodista Jorge Herrera de La Prensa divulgó detalles sobre el presunto asesinato e indicó que el inmueble presentaba signos de violencia, con sillas y botellas rotas en el área.

Aunque Peluffo no fue acusada formalmente, su nombre quedó encapsulado en un caso irresuelto. Esta polémica eclipsó parcialmente su fama en esa etapa de su carrera.

 

Testimonios contradictorios y dudas médicas impidieron esclarecer el caso

El padre de Ana Luisa Peluffo sostuvo que no hubo pelea alguna en el domicilio y que Romero Sánchez probablemente sufrió un accidente mientras nadaba debido a su condición en ese momento.

Por otro lado, Jorge Luis Navarro, uno de los invitados, relató que intentaron brindarle primeros auxilios sin tener conocimiento médico, lo que podría haber causado lesiones observadas en la necropsia.

Navarro citó a un médico forense, quien explicó que “si alguien se lanza al agua y se golpea al mismo tiempo, el líquido no llega a los pulmones, sino al estómago”, detalle que sustentó la conclusión de que no hubo asfixia por inmersión, puesto que no se encontró agua en los pulmones de la víctima.

El nombre verdadero de Rafael Romero Sánchez era Arturo Cal Sánchez. Además de dedicarse al periodismo y haber sido novillero, estaba casado con Gloria Ávila Richardi, sobrina del expresidente Manuel Ávila Camacho, aunque la pareja ya se encontraba separada.

Esa tarde en la casa de Peluffo, el joven participaba en juegos y pláticas con otros invitados cuando, según algunos, se alejó para ir a la piscina. El entorno social y político del joven añadió notoriedad al caso y acentuó la atención mediática.

Fuente: Infobae

 

 

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