Cada 21 de enero, el Día Internacional del Abrazo invita a recordar el impacto positivo de este gesto en la salud física y el bienestar emocional.
Más que una señal espontánea de afecto, el abrazo ha sido estudiado por la ciencia, que identificó sus efectos beneficiosos sobre el cuerpo y la mente.
El interés por el Día Internacional del Abrazo se disparó en la Argentina en las últimas horas, según los datos de Google Trends, que muestran un fuerte aumento en las búsquedas del término durante la jornada.
El gráfico de interés a lo largo del tiempo refleja picos reiterados desde la mañana, con valores cercanos al máximo, lo que indica que el gesto volvió al centro de la conversación pública, impulsado por el interés en la efeméride. En las tendencias actuales, la consulta superó el millar de búsquedas y registró un crecimiento cercano al 200% en pocas horas.
Este comportamiento digital no es casual: cada año, la fecha reactiva preguntas sobre el significado y los efectos del abrazo, un contacto simple pero profundamente humano. El volumen de búsquedas sugiere que muchas personas buscan comprender por qué un gesto tan cotidiano puede generar bienestar, reducir el estrés y fortalecer lazos emocionales. Para la ciencia, esta curiosidad colectiva coincide con la evidencia que asocia el contacto físico afectuoso con beneficios psicológicos y fisiológicos, una explicación que ayuda a entender por qué, incluso en la era digital, el abrazo sigue despertando tanto interés.


