Uno de los propósitos más comunes con la llegada del año nuevo es el ahorro. Sin embargo, su cumplimiento puede verse obstaculizado al no establecer metas claras y alcanzables, así como tampoco ajustarlo a los cambios que haya en los ingresos o de prioridades durante un tiempo determinado.
A fin de incentivar a las familias mexicanas a adoptar hábitos de consumo responsable con su bolsillo, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) compartió en su Revista del Consumidor los pasos clave para organizar los ingresos y contribuir en el cumplimiento de las metas económicas que se propongan.
El artículo de la sección Finanzas Personales prioriza calcular la capacidad de ahorro, es decir, restar los gastos que cubran las necesidades básicas como la alimentación, vestido, salud, educación, servicios de agua, luz y telecomunicaciones, entre otros, a los ingresos. De esta forma se podrá establecer una cantidad o porcentaje constante al ahorro y no sólo el dinero que sobra.
Un apoyo para clasificar gastos, crear presupuestos coherentes y planear metas de ahorro realistas es la inteligencia artificial (IA), pues a través de los
prompts o instrucciones adecuadas brinda una perspectiva clara sobre los hábitos de consumo.


