Muy complejo, frenar el ébola en República Democrática del Congo

Muy complejo, frenar el ébola en República Democrática del Congo

El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros ­Adhanom Ghebreyesus, llegó a la capital de la República Democrática del Congo (RDC) y vigilar 23 muertes sospechosas de ébola.

“Dar órdenes desde mi cómoda oficina en Ginebra es fácil, pero estoy pidiendo a mis colegas que trabajen con la comunidad y estoy pidiendo a las comunidades que se protejan”, declaró Tedros y aseguró que el brote “puede detenerse”, pero es “muy complejo”, debido a que el gran número de personas desplazadas por el conflicto armado en la región y la inseguridad alimentaria complican los esfuerzos para detener la propagación del virus.

“No podemos generar confianza comunitaria ni aislar a los enfermos mientras caen bombas”, declaró el director de la OMS.

El virus Ébola Bundibugyo –que no tiene vacuna ni tratamiento aprobados– se extiende rápidamente en un contexto de inseguridad, ataques a instalaciones sanitarias y donde el desplazamiento forzado de población hacen casi imposible rastrear contactos y aislar casos.

En un campamento para 10 mil desplazados en Bunia, cerca de Ituri –epicentro del brote– hay un solo punto de lavado de manos y un termómetro infrarrojo para combatir la epidemia. Los responsables del complejo dicen que aconsejan a los residentes lavarse las manos con jabón –los afortunados que lo tengan– antes de comer; el resto debe usar avena o arena.

“Mi miedo es que estamos aquí sin nada para protegernos. No tenemos protección, ni agua ni jabón, y vivimos cerca de la basura”, dijo Francine Leve Janguzi, residente del llamado campamento ISP.

Fuente: La Jornada

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