Lactarios universitarios, impulsan espacios dignos

Lactarios universitarios, impulsan espacios dignos

Para Samantha Campos Rosas, adscrita al Área de Intercambio y Movilidad de la Unidad Cuajimalpa, contar con lactarios en su centro de trabajo, en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), le permitió alimentar a su hijo con leche materna durante poco más de un año.

En un contexto en el que apenas el 34.2 por ciento de los menores de seis meses reciben lactancia materna exclusiva, mientras 27.2 por ciento consumen fórmulas comerciales, de acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, este espacio es vital para garantizar ese derecho.

“Al regresar a mis labores después de que mi bebé nació, no sabía qué iba a pasar. Pero cuando me enteré de esta asistencia, me sentí cobijada por la Universidad, que me brindó la posibilidad de alimentarlo aun en la distancia”.

El lactario de la Unidad Cuajimalpa fue pionero en la Casa abierta al tiempo. Inaugurado en 2018, en el cuarto piso, al interior de Servicios Médicos, abrió la puerta a una cultura que reconoce las necesidades de todas las madres usuarias de ese espacio, equipado con uno de los mejores extractores de leche eléctrico del mercado, sillón, lavamanos y refrigerador.

A ello se suma la entrega de un kit completo gratuito que incluye embudos, botellas y membranas protectoras, conectores, tubos y tapas de extracción.

En enero de 2026, la Unidad Azcapotzalco se sumó a esta iniciativa con su propio espacio, conveniente para su funcionalidad y demanda. Cuenta con una estancia, dos refrigeradores y tres módulos; cada uno con tarjas para el lavado de manos y utensilios, y cambiadores de pañales.

 

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