Muchos gimnasios en Europa y Latinoamérica, incluido México, han decidido transformar sus espacios para combatir la ansiedad social y mejorar el bienestar emocional de sus socios.
La tendencia ‘mirrorless’ consiste en retirar espejos de las áreas de pesas y prohibir celulares durante las rutinas de ejercicio diario, entre otras medidas.
Según un análisis del diario francés L’Équipe, los directivos de estos centros buscan que las personas dejen de compararse visualmente con otros. Esto ayudaría a que se concentren totalmente en sus movimientos y sensaciones musculares sin presión.
Los cambios responden a una queja constante de usuarios que se sienten intimidados por el ambiente de vanidad que domina estos establecimientos. Al eliminar los dispositivos móviles se protege la privacidad de los asistentes, evitando que aparezcan accidentalmente en videos ajenos destinados a redes sociales.
Estos cambios prometen una experiencia mucho más relajada, donde el objetivo principal es la salud física, y no cumplir con estándares estéticos. La iniciativa ya muestra resultados positivos en la salud mental de quienes buscan un refugio real frente al estrés cotidiano actual.


