Green Rhino y una mesa compartida para apoyar a Venezuela

Green Rhino y una mesa compartida para apoyar a Venezuela

Una mesa puede servir para muchas cosas: para desayunar sin prisa, reunirse con amigos, conocer gente nueva o simplemente hacer una pausa en medio del día. Pero también puede convertirse en un punto de encuentro para una causa. Eso fue lo que ocurrió con Green Rhino, que decidió sumar su espacio y el apoyo de su comunidad a los esfuerzos de ayuda humanitaria para las familias afectadas por el reciente terremoto en Venezuela.

La panadería participó mediante una campaña de donación vinculada con sus ventas y, posteriormente, abrió sus puertas a una colaboración gastronómica que reunió a distintos negocios. El resultado fue una iniciativa en la que la comida funcionó como una forma de acercamiento, solidaridad y participación colectiva.

Cuando una compra cotidiana también ayuda

Del 6 al 12 de julio, Green Rhino destinó 10% de sus ventas a apoyar las labores de ayuda humanitaria relacionadas con la emergencia en Venezuela. La campaña permitió que los clientes se involucraran directamente a través de algo tan sencillo como acudir a la panadería durante esos días.

Los fondos fueron canalizados hacia Cáritas, Save the Children y Direct Relief, organizaciones seleccionadas por Green Rhino para contribuir a que los recursos fueran destinados a labores de atención humanitaria.

La iniciativa partió de una idea que puede parecer pequeña, pero que adquiere otra dimensión cuando muchas personas participan: cada consumo puede convertirse en una aportación. Así, la panadería encontró una manera de poner su actividad cotidiana al servicio de una causa que requería apoyo.

Gastronomía con acento venezolano

El esfuerzo tomó una forma todavía más cercana durante el fin de semana con “Me comí una arepita por Venezuela”, un evento realizado en colaboración con Escándalo, taquería de la colonia Roma.

Green Rhino no solo donó producto para la preparación de alimentos y bebidas, sino que también recibió al equipo de Escándalo en sus instalaciones para que pudiera trabajar la masa de las arepas. El encuentro reunió a un público considerable y logró sumar a otros negocios que quisieron participar.

Uno de ellos fue Compay Café, que proporcionó bebidas a base de café para acompañar la propuesta. La participación de distintos establecimientos y empresas permitió ampliar el esfuerzo y contribuir a incrementar los fondos recaudados para la causa.

La experiencia también puso en práctica uno de los valores que Green Rhino busca llevar a su comunidad: la idea de que colaborar puede ser una experiencia colectiva. En lugar de que cada negocio actúe por separado, la iniciativa creó un espacio donde productos, talento, instalaciones y clientes pudieron encontrarse con un objetivo común.

Porque la solidaridad no siempre necesita grandes escenarios. A veces empieza con algo tan sencillo como compartir una mesa, preparar comida juntos y decidir que una parte de lo que hacemos todos los días puede servir para acompañar a quienes están pasando por un momento difícil.

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