Autoridades mexicanas y chinas que, el 8 de julio de 2026, inauguraron la exposición Espacios sagrados. Civilizaciones del México antiguo, en el Museo de Shanghái (MS), del país asiático.
Con la representación de la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, y del director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Omar Vázquez Herrera, el secretario técnico de esta dependencia, José Luis Perea González, agradeció la labor de todas y todos los especialistas que colaboraron para que 804 piezas arqueológicas mexicanas puedan ser conocidas por el público chino.
Tras agradecer la anfitrionía del director del MS, Chu Xiaobo, el antropólogo señaló que el montaje no solo representa el traslado intercontinental de centenares de objetos patrimoniales, sino el “diálogo entre dos de las tradiciones civilizatorias más antiguas, complejas y creativas de la humanidad”.
Las culturas del territorio chino y de Mesoamérica, ahondó, “nacieron en geografías distintas, con lenguas diferentes y símbolos propios; no obstante, ambas compartieron una intuición extraordinaria: comprender que el ser humano forma parte de un equilibrio mayor y que el conocimiento solo adquiere sentido cuando fortalece la armonía entre las personas, la naturaleza y el cosmos. Tal vez, por ello, este encuentro resulta tan significativo. No dialogan únicamente dos países. Dialogan dos maneras milenarias de comprender el mundo”.


