El próximo 18 de abril, el Museo Universitario del Chopo abrirá sus puertas a una exposición inédita: la reunión de los premios de adquisición de la Bienal Internacional de Estandartes (1996-2014), un proyecto impulsado durante casi dos décadas en el Centro Cultural Tijuana (Cecut) por la artista y gestora cultural Marta Palau (España, 1934-México, 2022).
La muestra, curada por Abril Castro Prieto, no sólo propone un recorrido por 18 años de producción artística internacional, sino que reivindica una dimensión de Palau que ha permanecido en la sombra: la de gestora cultural excepcional. “Nos interesó rescatar este lado de Marta como gestora cultural. Lamentablemente vivimos en un país donde esta carrera es poco visibilizada; permanece siempre tras bambalinas”, señaló Castro Prieto.
La curadora apuntó que no existen apoyos institucionales para la gestoría, y que generaciones enteras de quienes “picaron piedra” en los años 60, 70 y 80 se han ido sin un reconocimiento adecuado. Marta Palau no es la excepción: celebrada mundialmente por su obra textil, poco se habla de lo que construyó para los otros.
El origen de la Bienal tiene la lógica de quien sabe mirar un espacio y una época al mismo tiempo. A mediados de los años 90, cuando las bienales de arte proliferaban en todo el mundo, Palau reparó en el enorme vestíbulo del edificio del Cecut, diseñado por Pedro Ramírez Vásquez en Tijuana: un espacio bello pero subutilizado. Propuso entonces crear una bienal de estandartes (piezas de cinco metros de alto por un metro ochenta de ancho) que literalmente vistieran ese espacio. Con esa intuición nació en 1996 el Salón Internacional de Estandartes, que se celebró tres años consecutivos antes de convertirse, en el año 2000, en Bienal Internacional de Estandartes.


